El pasado 16 de febrero en la entrega del premio de la juventud del D.F., como colectivo Chante de Todos, ganadores del tercer lugar en la categoría mérito cívico, ambiental y de labor social aprovechamos para dar a conocer un documento, expresando nuestro sentir acerca de la falsa idea que se tiene sobre el “apoyo” a los jóvenes y a la cultura, se entregó en propia mano a Marcelo Ebrad Casaubon, que dicho sea de paso después de recibirla y darle una mirada rápida durante la ceremonia, la dejo “olvidada” en el suelo, así que la recogimos y se la volvimos a entregar en propia mano, con la finalidad de dar a conocer nuestra postura.
A continuación les mostramos el contenido del documento:
Como Chante de Todos, pensamos la cultura no como algo estático, accesible para unos cuantos, inaccesible para la gran mayoría, no la vemos como un ente abstracto al que solo son capaces de entender unos pocos, la cultura la sentimos, la vivimos y ponemos en acción, no se trata solamente de inaugurar museos y obras de teatro o conciertos musicales, o traer exposiciones o crear instituciones que burocraticen aún mas los escasos espacios que se tienen, no solo es poner programas de historia en la televisión, no solo es la música clásica en la radio.
Para nosotros la cultura está en las calles, en las personas, es muestra de una necesidad de expresión y sobre todo de una imperioso grito de libertad y transformación, la cultura es justamente eso, transformar la cotidianeidad mejorar el entorno, desarrollar nuestra comunidad, la cultura es activa, nos hace reflexionar, cuestionar y sobre todo, actuar.
El Chante de Todos surge en una comunidad anteriormente catalogada como Pueblo Originario, San Mateo Tlaltenango, en la delegación Cuajimalpa de Morelos. Una comunidad de 14,000 habitantes, que es el patio trasero del mayor monstruo comercial y financiero de América Latina, el nuevo Santa Fé, que nos ha traído muchos empleos, en su mayoría explotados y subcontratados, que nos ha traído contaminación atmosférica, visual, auditiva; antes desde la salida principal del pueblo se lograban ver los volcanes nevados, ahora vemos un muro enrome protegiendo los edificios de los pudientes, resulta que el hombre mas rico del mundo es nuestro vecino, solo que su edificio se encuentra tras una muralla que separa las zonas populares y marginadas de la opulencia. Esto, sabemos, es el desarrollo que nos propone el sistema, es la maravilla que nos pintan los tecnócratas del dinero, es la “libertad y progreso” que nos plantea el sistema capitalista.
Resulta contradictorio que los permisos de construcción sobre zonas anteriormente de minas de arena, o zonas de reserva ecológica se “vendan” al mejor postor, pero que lástima que solamente las empresas privadas tengan esos beneficios, mientras que proyectos como la construcción de la UAM unidad Cuajimalpa, sigan guardados en un cajón, ¿será que una Universidad Pública no es productiva en términos del capital?
En una comunidad con 14,000 habitantes, tenemos cero bibliotecas públicas, cero centros sociales, cero centros comunitarios, un pequeño centro de salud en la zona mas alejada de la comunidad, cero hospitales públicos, cero parques, cero centros deportivos.
En este contexto surgió de una necesidad urgente el Chante de Todos, como un reflejo de nuestra situación, un grito que exige las oportunidades y los espacios que se nos han negado, y que los toma.
Tristemente nos hemos dado cuenta de que a lo largo de muchos años no han existido iniciativas públicas de construcción y diversificación de la cultura junto con los ciudadanos, Cuajimalpa es la muestra de un rezago enorme en esta área vital para el desarrollo social sostenible de las comunidades.
Por lo tanto exigimos, como jóvenes en el ejercicio de nuestra ciudadanía, la mejora de nuestra comunidad, a través de espacios para la creación y expresión cultural, dígase escuelas, centros comunitarios y sociales, centros deportivos, bibliotecas, universidades públicas, centros recreativos. Los cuales no exigimos sólo para San Mateo Tlaltenango, sino para todos aquellos pueblos, colonias, barrios, rancherías, comunidades y demás, que se quieran sumar a nuestro grito, el Chante de Todos seguirá trabajando, e impulsando medios alternativos de apropiación y construcción de la cultura para lograr una transformación social indispensable.
Sólo nos resta agregar que el trabajo se realiza siempre y cuando exista la voluntad de hacerlo, por lo tanto ¡transformemos nuestro alrededor! ¡multipliquemos los espacios! ¡exijámoslos! ¡apropiémonos de la cultura y hagámosla activa! Seamos sujetos activos de nuestra vida.
Chante de Todos